Una Copa Mundial histórica para las futbolistas españolas

Una Copa Mundial histórica para las futbolistas españolas

enero 14, 2020 Desactivado Por Club Amurrio

Un momento adecuado

La actuación de la selección femenina española en el Mundial de Fútbol impulsó el deporte en un momento en el que las jugadoras luchan por sus derechos como atletas profesionales.

El fútbol femenino experimentó un crecimiento masivo desde la Copa del Mundo de 2015, cuando España hizo su primera aparición en un torneo. Impensable cuatro años antes, la liga nacional cuenta ahora con el respaldo económico de la compañía energética Iberdrola, y un total de 8 millones de espectadores para ver los partidos femeninos de la temporada 2018-19.

El gran salto en la financiación y la exposición hizo que más aficionados acudan a los estadios a pesar de la competencia con el fútbol masculino.

Más de 60.000 personas abarrotaron el estadio Metropolitano del Atlético de Madrid el 17 de marzo en el juego contra el Barcelona, en lo que fue el récord de asistencia a un partido de fútbol femenino. Otros 41.000 asistieron a un partido del Atlético en el Athletic de Bilbao en enero, y la final de la Copa de la Reina de mayo entre el Atlético y la Real Sociedad atrajo a 1.6 millones de televidentes.

Más derechos, más beneficios

Mientras que el Atlético contrata a los mejores talentos locales y el Barcelona atrae a estrellas extranjeras como la delantera holandesa Lieke Martens, mejor jugadora del año de la FIFA en 2017, las españolas luchan por conseguir un salario mínimo garantizado para los 16 clubes de primera división. Los jugadores masculinos de esta división española tienen asegurados al menos 155.000 euros (176.000 dólares) por temporada. Los números discutidos entre la asociación de jugadoras y los clubes femeninos son menos de una quinta parte del salario básico masculino.

También exigen un permiso de maternidad.

Las negociaciones entre la asociación de jugadoras y los clubes se prolongan desde hace meses. Incluso, las jugadoras amenazaron con retrasar el inicio de la próxima temporada si no se llega a un acuerdo, que incluye servicios médicos, instalaciones o las mismas comodidades para todas, entre otros puntos.

Pero hay otros problemas a los que se enfrenta el fútbol femenino español: la lucha de poder entre la Federación Española de Fútbol, que dirige oficialmente la competición femenina, y la Liga masculina, que asumió un importante papel de asesoramiento para los clubes femeninos e incluye información sobre la liga femenina en su página web.

Hay discrepancias por los derechos de televisión. Pedro Malabia, director de fútbol femenino de la Liga, dijo que un grupo de clubes con equipos femeninos llegó a un acuerdo con Mediapro por valor de 3 millones de euros por temporada durante tres años.

Sin embargo, la federación no lo reconoce porque ella es la titular de los derechos y no la asociación de clubes, e indicó que el Atlético y el Barcelona no están entre los clubes que quieren el convenio con Mediapro.

Otra pieza faltante es el club más rico del mundo. A diferencia del Atlético y del Barcelona, que invierten en equipos femeninos, el Real Madrid es uno de los pocos grandes clubes europeos que no tiene uno.

Sin embargo, las jugadoras españolas quieren aprovechar cualquier oportunidad para impulsar el fútbol femenino en España.